10 abr. 2015

¡Estamos de celebración!


Nuestra casa madre, Ediciones La Cúpula, cumple estos días nada más y nada menos que 35 añazos. Media vida dedicada a los cómics desde que en 1979 nació la revista El Víbora, hoy todo un icono histórico del comix underground con sello ibérico. Doce años después veía la luz la hermana pequeña pero revoltosa, Kiss Comix, que se mantendría veinte años en los quioscos. Más de doscientos números ofreciendo mes a mes, y disculpadnos la inmodestia, el mejor cómic erótico que se ha publicado nunca en nuestro país.

Ediciones La Cúpula apostó desde sus inicios por un cómic de autor que reflejase los intereses del lector de la calle, y uno de esos intereses era el sexo, claro. Desde entonces, al margen de sus revistas, esta casa ha ido publicando en forma de libro a los autores de más alto nivel local e internacional, desde Max hasta Robert Crumb pasando por los hermanos Jaime y Beto Hernandez, nos ha descubierto a las primeras figuras del underground contemporáneo en sus traducciones de Charles Burns, Daniel Clowes o Peter Bagge, por citar sólo algunos; ha incurrido en el cómic más intimista con las obras de Jeffrey Brown, en el humor con Ralf König, en la crónica documental con los trabajos de Étienne Davodeau o en el costumbrismo gay con los álbumes de Sebas. Basta echar un vistazo a su catálogo para confirmar que sigue empeñada en dar voz a los mejores talentos del presente con las obras de Ana Oncina, Cristian Robles, Ricardo Vílbor y Vicente Montalbá o Aisha Franz, entre muchos otros. Imposible mencionarlos a todos.

Lo importante es que todo ello lo ha hecho sin descuidar nuestro género favorito, el cómic erótico, que en la colección de álbumes Kiss Comix, sello heredero de aquella revista ya mítica, sigue teniendo su último refugio. Nos felicitamos por ello y nos sentimos muy orgullos de seguir aquí. ¡Gracias a todos y que siga la fiesta!

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